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Sistema Nacional de Salud: ¿Un ave fénix tras la pandemia?

15/10/2020 Blog

Sistema Nacional de Salud: ¿Un ave fénix tras la pandemia?

Rocío Ramos Medina
Rocío Ramos Medina
Exalumna Máster Medical Affairs: MSL y Medical Advisor

Cuando hace un año nos plantearon qué reformas podrían llevarse a cabo en el Sistema Nacional de Salud (SNS), jamás pensé que meses después estaríamos inmersos en una pandemia que está poniendo a prueba la fortaleza de nuestro sistema.

De aquella reflexión, me gustaría destacar los siguientes puntos:

  1. Fortalecimiento de la atención primaria.

Como estamos comprobando día tras día desde la aparición del SARS-CoV-2 (Covid19), el fortalecimiento de la atención primaria debe ser la piedra angular del nuevo modelo sanitario.

Dado que la atención primaria es la puerta de entrada al SNS y que vivimos en una sociedad cada vez más longeva, con pacientes crónicos y pluripatológicos, debemos plantearnos una reforma que invierta en desarrollar una red de atención primaria robusta, dotada de recursos humanos y tecnológicos, donde se establezcan flujos de trabajo coordinados con las diferentes administraciones, para definir circuitos de atención al paciente eficaces.

El incremento de recursos debe conceptualizarse para capitalizar nuevas funciones de la atención primaria.

En esta propuesta, el seguimiento del paciente se haría desde el ambulatorio o mediante atención domiciliaria, consiguiendo así una gestión más eficiente de la patología del enfermo. Para ello sería necesario otorgar de mayor autoridad al personal de enfermería, sobre todo en la atención de pacientes crónicos, encamados, ancianos frágiles y pacientes con necesidades especiales, entre otros.

  1. Formación.

Otra de las claves para conseguir un modelo sostenible en sanidad pasa por diseñar programas formativos y campañas de divulgación, que hagan entender el alto coste y la limitación de los recursos existentes para, de esta manera, fomentar un uso más responsable de los mismos.

El objetivo de estos programas sería concienciar a la población de la necesidad de unos hábitos de vida saludable tales como, promover la dieta equilibrada, el ejercicio físico, la higiene, el bienestar emocional y psicológico, la reducción de hábitos tóxicos… Estas medidas ayudarían a mejorar la salud de la sociedad y, por consiguiente, provocarían una bajada en la demanda de la asistencia sanitaria.

  1. Colaboración entre el sector público y el privado.

En los primeros meses de pandemia, fuimos testigos de cómo una colaboración entre los sectores público y privado permitió trabajar con el único objetivo de estar al servicio de la sociedad. Hoy en día, es más necesaria que nunca una colaboración entre ambos sectores que nos permita asegurar la inversión en nuevas tecnologías de diagnóstico, facilitando así la renovación de equipos y una gestión más eficiente de los recursos disponibles. Una tecnología sanitaria actualizada es imprescindible para una asistencia de calidad.

Esto nos emplaza a la creación de bases de datos conjuntas que contengan información detallada de los equipos y recursos disponibles, en los distintos centros sanitarios públicos y privados. De esta forma, se podrían establecer sinergias y estrategias comunes que permitan atender a cualquier paciente de la forma más competente y aumentar la calidad de la atención.

  1. Avances en la informatización del sistema y fomento de la innovación.

La industria farmacéutica, que debe entenderse como un aliado de confianza del SNS, tiene un papel protagonista en el fomento del desarrollo de programas de inteligencia artificial, medicina personalizada y, al mismo tiempo, en el diseño de un sistema informático centralizado de ayuda a la actividad clínica.

Finalmente, su apuesta por la innovación y la investigación biomédica con la creación de programas encaminados al desarrollo de nuevos fármacos, será capital para cubrir las expectativas de una sociedad que busca cada vez productos más efectivos.